Teococuilco de Marcos Pérez, Ixtlán de Juárez, Oaxaca, México 1985
Manuel Miguel creció entre los paisajes zapotecas que inspiraron su lenguaje visual. Formado junto a grandes maestros, desarrolla una obra que abarca pintura, escultura y gráfica, explorando materiales como metal, cerámica, madera y óleo. Su imaginario entrelaza naturaleza y espiritualidad, celebrando la creación colectiva y el vínculo entre arte, comunidad y educación.