Forbes / Manuel Miguel: seguimos la línea que conecta el universo interior del artista de la Sierra Norte de Oaxaca

Fuente: https://forbes.com.mx/manuel-miguel-seguimos-la-linea-que-conecta-el-universo-interior-del-artista-de-la-sierra-norte-de-oaxaca/

Visitamos en Oaxaca el atelier del artista plástico Manuel Miguel, uno de los favoritos del Estado, para conversar sobre su proceso creativo, su nueva exploración estética y los proyectos que marcarán su 2026 entre museos, cerámica y una reflexión profunda sobre el tejido de la vida.

En el taller de Manuel Miguel, a media hora en camioneta desde el centro de la bella Oaxaca, la obra parece expandirse en múltiples direcciones al mismo tiempo. En un rincón se apilan piezas de cerámica listas para viajar a un museo; en otro, estructuras metálicas que aún conservan el olor del hierro trabajado; sobre una mesa descansan cuadernos de dibujo donde líneas rectas, entramados y figuras orgánicas comienzan a delinear la próxima etapa de su trabajo.

El artista, originario de la Sierra Norte de Oaxaca, creció entre los paisajes montañosos y la vida comunal zapoteca de Teococuilco de Marcos Pérez, un entorno donde la naturaleza, la comunidad y los ciclos del tiempo forman parte de la experiencia cotidiana. Antes de que existieran los lienzos o los pinceles, sus primeras imágenes surgieron directamente sobre la tierra.

El maestro Manuel Miguel, presentó a Forbes su trabajo de forma y color en las instalaciones de su atelier a media hora de Oaxaca centro. Fotos Forbes México Staff.

“De niño dibujaba con una vara o con la punta de un machete sobre la tierra húmeda”, recuerda. “Era una forma muy natural de marcar la superficie, de seguir la luz sobre la montaña y ver cómo el paisaje cambiaba”, menciona a medida que comenzamos a explorar los diferentes salones de su orgánico atelier.

Y aquellas primeras líneas terminarían convirtiéndose en el eje conceptual de una obra que hoy transita entre pintura, escultura y gráfica, y que se caracteriza por una exploración constante de materiales y lenguajes, lo que lo define como un propio artista plásticos de los muchos que se erigen en la hermosa Oaxaca.

Su formación se desarrolló en diálogo con algunos de los artistas más relevantes de Oaxaca, entre ellos Alejandro Santiago, Maximino Javier, Rosendo Pinacho, Emiliano López, Armando Guerrero y Amador Montes. Y más que una educación académica tradicional, fue un proceso de aprendizaje directo en talleres, conversaciones y proyectos colectivos.

“Aprendí viendo, observando, leyendo y experimentando constantemente”, explica. “Se puede decir que soy autodidacta, pero también el conocimiento se va adquiriendo a través de los maestros, de trabajar con ellos y entender cómo se construye una obra”, confía a Forbes México.

Pero una etapa particularmente importante de su vida artística fue su paso por la restauración. “Tuve tres años en restauración y ahí sí trabaje con un maestro en toda la extensión de la palabra”, dice. “Él tuvo la paciencia de enseñarme los procesos técnicos que existen en el arte desde la pintura rupestre hasta el arte conceptual contemporáneo”.

La nueva exploración: de la línea orgánica a la línea recta

A sus 40 años, Manuel Miguel confiesa que se encuentra en un momento de transición estética. La línea —elemento central de su obra— está cambiando de dirección. “Ahorita estoy en un proceso técnico de experimentación”, explica mientras señala algunas de las piezas en desarrollo. “Antes jugaba mucho con líneas en movimiento, líneas más curvadas, como si fueran tejidos o hilos de estambre”.

Esa etapa estaba profundamente ligada a la idea del tejido natural y social. “Era como si las líneas se entrelazaran entre sí, creando una especie de trama orgánica”. Ahora, sin embargo, su mirada se dirige hacia una estructura distinta.

La entrevista abordó todas las facetas artísticas del plástico. 1Fotos Forbes México Staff.

“Estoy tratando de trabajar con líneas más rectas, más ligeras, pero diversificando mucho más el color”, explica. “Sigo jugando con los mismos elementos que siempre han estado en mi composición plástica: el colibrí, las barcas, ciertos símbolos que aparecen constantemente”.

No obstante, confiesa que la exploración también se ha abiertohacia territorios más abstractos “Estoy haciendo algo de abstracción también. Es un proceso de ir madurando la idea durante este 2026. Esa es la nueva propuesta que quiero plantear hacia el mercado”.

En cuanto a la sorpresa que nos llevamos con el amplio y modular espacio de trabajo del artista, refleja su método creativo: no existe una sola técnica dominante. Como en su lugar o santuario donde surgen sus obras, en su práctica conviven pintura, escultura, cerámica, grabado y dibujo.

“Siempre trato de equilibrar las dos partes”, dice. “Llega un momento en que la pintura me bloquea y entonces me refugio en la escultura”. Es que el proceso le funciona casi como una respiración creativa. “Cuando me bloqueo en la escultura, regreso a la pintura. Una cosa te abre la posibilidad de la otra”. 

Miguel no cree en la idea romántica de la inspiración asociada a un paisaje o a un momento específico. “No soy muy romántico en ese sentido de decir: necesito estar en cierto lugar para inspirarme. Todo tiene que suceder aquí en el taller”. 

Por eso su estudio se convierte en un laboratorio donde cada material ofrece una puerta distinta.“Cuando mi mente se satura de color, busco el dibujo en blanco y negro, o una gama de grises”, explica. “Y cuando ya no quiero saber nada de eso y necesito algo más físico, algo que pueda tocar, entonces trabajo con cerámica o con metal”.

En este sentido y a la intensa tarea de trabajar con metal, dice, “estás ahí soldando, quitando, poniendo, quemándote con la soldadura… y ese dolor duele, pero es rico al mismo tiempo. Te permite sentir que estás vivo”.

Las exposiciones que marcarán su 2026

Catalogado por muchos de sus compradores como uno de los artistas más importantes del Estado, el calendario del maestro Manuel Miguel para este año incluye varias exposiciones importantes.

Vale decir que en enero inauguró una muestra en la Ciudad de México en la galería Arte Capital, “fue la exposición con la que abrí el 2026”, comenta.

En tanto su siguiente proyecto llegará el 19 de abril en el Museo Internacional del Barroco de Puebla, donde presentará una colección de 100 piezas de cerámica. “Voy a llevar cien cerámicas, cien piezas”, explica. “Es un trabajo muy intenso que estoy preparando ahora mismo”.

Un mes más tarde, el 29 de mayo, presentará en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo Indígena de Cuernavaca una instalación escultórica de gran escala titulada Dependencia y el proyecto tiene su origen en una reflexión ecológica. “Habla sobre la importancia de ciertas especies dentro del ecosistema, especialmente los animales polinizadores”, explica. “En particular la abeja”.

Las abejas, uno de los leit motifs de sus obras. Fotos Forbes México Staff.

Para el artista, la supervivencia de estos insectos es clave para el equilibrio del planeta.“Si la abeja desaparece, prácticamente colapsa el sistema. Sin polinización no hay germinación, sin germinación no hay plantas, ni frutos, ni verduras”.

Sobre la obra hay que detallar que está compuesta por 32 esferas suspendidas, cada una representando un estado de la República mexicana. “Cada esfera simboliza la diversidad geográfica y ecológica de nuestro país”, explica. “La idea es que alguien de Nayarit, por ejemplo, vea una esfera y diga: esto se parece a mi paisaje”.

Pero el proyecto va más allá de la geografía. “Las esferas suspendidas representan el equilibrio de todo lo efímero. La vida es un instante: hoy vemos la luz y mañana tal vez ya no”.

El universo dentro de nosotros

Durante nuestro diálogo que abarcó unas tres horas, e incluso misma cantidad de un mezcal delicioso, el maestro Miguel explica que gran parte de su reflexión artística gira en torno a una idea recurrente: el ser humano como un universo en miniatura. “Siempre he dicho algo: somos un punto lineal dentro de un espacio”, explica.

Para ilustrarlo, recurre a una imagen biológica. “Ese punto lineal es un espermatozoide. Algo que casi no ves, pero que necesita un universo para gestarse”. Desde esa perspectiva, cada organismo contiene un sistema infinito de estructuras. “Desde la punta de los pies hasta el cabello tenemos microcélulas vivas que no vemos, pero están ahí”.

En su obra, ese principio se traduce en entramados de líneas y estructuras que evocan sistemas invisibles. “Todo este mundo de líneas y de tejidos en mi trabajo es precisamente eso: una manera de explicar cómo está compuesto nuestro sistema, nuestra sociedad”, y para él, el concepto de tejido es universal: “Existe el tejido social, el tejido arquitectónico, el tejido emocional, el tejido intelectual… todo parte de una línea”.

Sobre los leit motifs que caracterizan al artista oaxaqueño, uno de los símbolos más reconocibles en su obra es el colibrí, un animal profundamente presente en la cosmovisión mesoamericana Pero en su caso, el vínculo es personal, “desde que nací me dijeron que mi tona era el colibrí”, explica.

El tono —o tona— es el animal espiritual que acompaña a una persona desde el nacimiento. Sin embargo, en el maestro durante años esa conexión fue conflictiva. “De niño me decían chuparrosa”, recuerda entre risas. “Y yo lo odiaba. Siempre renegaba de esa parte”. 

El apodo formaba parte de las dinámicas sociales de los pueblos, porque “wn los pueblos hay muchos apodos. Dependen mucho del carácter o de lo que la gente ve en ti”, pero con el tiempo, el símbolo adquirió otro significado. “Fue cuando empecé a desarrollar mi trabajo artístico que  entendí que el colibrí representa una conexión espiritual muy fuerte”, y por ello hoy aparece como un motivo recurrente en su obra.

Arte, conocimiento y tecnología

Dentro de los innumerables tópicos de nuestra charla, el maestro Miguel observa con atención los cambios que la tecnología está generando en el mundo creativo. “La inteligencia artificial ya está sustituyendo muchas cosas”, reconoce, pero para él la clave no está en rechazarla, sino en comprenderla. “Es una herramienta que, si se sabe utilizar, puede facilitar muchas cosas. Pero también puede llevarte a un precipicio si dejas de ser creativo”.

La curiosidad, dice, debe permanecer activa y “el ser humano tiene que preguntarse constantemente por qué ocurren las cosas”. Ese cuestionamiento permanente también forma parte del proceso artístico. “No es lo mismo lo que pensaste ayer que lo que estás pensando hoy. Incluso en una hora tu pensamiento puede cambiar”.

Durante los últimos cinco años, el artista ha intensificado su presencia internacional con exposiciones en Estados Unidos, Canadá, Costa Rica, España, Inglaterra, Suiza, Italia, Alemania, Cuba y Perú, y su crecimiento ha sido gradual.

“La primera exposición en España no vendí nada”, recuerda con franqueza. “La segunda vendí una pieza. La tercera dos o tres”. La constancia terminó dando resultados. “En la cuarta exposición ya vendí siete u ocho piezas. Y fuera de las exposiciones también se están moviendo obras en galerías”.

Para 2026, el horizonte parece ampliarse aún más. “Hay cinco proyectos para que la obra entre directamente a cinco museos importantes de México”, adelanta.

Aunque otra de las rutas que el artista empieza a explorar es la expansión de su obra hacia objetos y diseño. “Ya hay proyectos para digitalizar la obra y empezar a intervenir productos”, revela.

En el pasado ha realizado algunos diseños para marcas de mezcal en ediciones limitadas, aunque todavía no ha desarrollado una línea propia. “Han sido intervenciones pequeñas, veinte o treinta piezas. No algo de diez mil botellas todavía”, pero la idea ya está sobre la mesa. “En el futuro me gustaría hacer chamarras, camisas o productos donde la obra esté presente, pero siempre con la marca registrada”.

En su taller de Oaxaca, rodeado de líneas que se multiplican como redes orgánicas, el maestro Manuel Miguel sigue explorando la misma pregunta que lo ha acompañado desde niño: “Somos un pequeño universo dentro del universo”, dice, y en su obra, como en la vida misma, todo comienza con una sola línea.

El recorrido al atelier del maestro Manuel Miguel finalizó con un momento familiar enriquecedor para todos los presentes. Forbes México Staff.