Cada cabeza es un mundo

AL CIEN es una instalación formada por cien cabezas de cerámica, pensada como una sola obra: un conjunto de cabezas que, en lugar de presentarse como objetos aislados, construyen un paisaje simbólico sobre la percepción, la transformación del ser y las posibilidades de lo humano. Cada pieza es distinta, pero juntas crean una presencia colectiva que transforma el espacio.

AL CIEN parte de la cabeza como territorio de pensamiento, memoria, percepción e identidad. A través de cien variaciones escultóricas, Manuel Miguel construye una reflexión sobre la condición humana y su transformación: rostros que parecen alterados por el tiempo, la emoción, la tecnología y la materia misma.

La serie dialoga con imaginarios posthumanos y biomecánicos, pero mantiene una raíz profundamente material: barro, fuego, estructura y oficio. El resultado es un conjunto de presencias híbridas, entre lo ancestral y lo futuro, entre lo orgánico y lo mecánico.  

Más que representar individuos, la obra propone un campo de variaciones sobre una misma pregunta: qué nos constituye, qué nos transforma y qué permanece cuando la forma cambia.

FICHA TÉCNICA

Al Cien
Manuel Miguel
2024
Oaxaca de Juárez, Oaxaca

Instalación escultórica compuesta por 100 piezas realizadas en cerámica de alta temperatura a 1280° y herrería. Cada pieza presenta una profundidad o diámetro aproximado de 35 cm y un peso estimado de 26 kg.

Materiales: Cerámica de alta temperatura a 1280° y herrería

Manuel Miguel

Teococuilco de Marcos Pérez,
Ixtlán de Juárez, Oaxaca, México
1985

Manuel Miguel creció entre los paisajes zapotecas que inspiraron su lenguaje visual. Formado junto a maestros como Alejandro Santiago y Maximino Javier, desarrolla una obra que abarca pintura, escultura y gráfica, explorando materiales como metal, cerámica, madera y óleo. Su imaginario entrelaza naturaleza y espiritualidad, celebrando la creación colectiva y el vínculo entre arte, comunidad y educación.

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