Fuente: https://culturacolectiva.com/arte/manuel-miguel-el-pintor-oaxaqueno-que-llevo-su-arte-a-madrid/
Gracias a su más reciente visita a la Feria de Arte Independiente de Madrid, el artista de origen oaxaqueño, Manuel Miguel, cumplió uno de sus mayores sueños: Cruzar el charco, con la firme intención de mostrar su trabajo a nuevos espectadores.
Dicha feria que en su edición 2022, se efectuó del 10 al 12 de junio en la Fundación Pons, tiene como principal objetivo, exhibir el trabajo de artistas como Manuel Miguel, que continúan abriendo espacios en el mundo entero, con la intención de expandir la percepción colectiva del arte. Antes de su partida a Madrid, platicamos con el artista sobre su participación en tan magno encuentro, así como de sus inicios dentro del mundo del arte. Acá el resultado:
-Háblame de tu expectativa por la invitación a la Feria de Arte Independiente de Madrid.
¡Estoy muy entusiasmado! ¡Quiero dar un mensaje a través del lenguaje plástico! Llevo más de 50 obras, entre cuadros, gráfica y esculturas en diferentes formatos, orientados a la cultura, especialmente la de Oaxaca, en ella existe mayor diversidad de elementos, temas, folklore y colores. Será una de las grandes experiencias de mi carrera y mi vida, porque no es lo mismo exhibir en tu tierra.
Quiero mostrar mi trabajo fuera del país y enfrentarme a otra cultura. Europa es uno de los referentes más importantes, ahí han surgido varios movimientos artísticos que son parte de nuestra integración y educación.
¿De qué forma crees que este tipo de invitaciones, puedan impulsar el arte nacional?
En mi caso, mostrando trabajos de gran calidad, novedosos y frescos, es una gran responsabilidad. Técnicamente vamos bien preparados. Creo que los temas despertarán gran interés en el espectador, ¡los españoles, son demasiado exigentes en cuanto a la riqueza de composiciones, elementos y colores!
Será uno de los primeros pasos que voy a dar, para tener mayor aceptación y abrir nuevos mercados, que ven el arte como una necesidad más profunda; puede que tenga un resultado positivo o negativo, pero ambos me van a funcionar, porque quiere decir que voy por buen camino o que tendré que prepararme más.

-Hablemos de tu estilo ¿Cuál es el mayor distintivo dentro de tu obra?
Quiero transmitir un mensaje subliminal con cada obra y llevar al espectador a un viaje interno. Tengo un sistema de construcción de circuitos basado en la geometría, generando formas y elementos; a veces juego con la pintura y la materia y genero cuestiones abstractas con la finalidad de crear pequeños universos que solamente la pintura genera a través de un lenguaje fantástico o una realidad subjetiva y me refiero a todos los seres vivos, hasta una hoja.
Por otro lado, visualmente no basta la percepción, se necesitan complementos como la tecnología, para visualizar lo que los ojos no perciben, porque es ahí cuando nos damos cuenta de que todo elemento y materia existente y tienen un por qué. A veces, no les damos importancia porque son elementos pequeños, pero como lo han dicho los grandes pensadores, la belleza existe en la simplicidad de las cosas y si eso no se toma en cuenta, jamás se entenderá la belleza y la grandeza de lo que el hombre busca.
-¿Cuáles citarías cómo tus principales influencias en cuestión artística?
Comenzaría con José Guadalupe Posada, uno de los grabadores mexicanos más importantes de la historia de la gráfica, José. Me obsesioné con sus catrinas, sus cráneos y todo el movimiento que generaba y con sus trazos tan finos. También el maestro Alejandro Santiago, cuando comencé a adentrarme en éste mundo, él abrió su taller de gráfica.
En mi adolescencia descubrí a Picasso, padre del cubismo y otras corrientes, gracias a él, me interesó la geometría y el cubismo. Caricaturas cómo Los Caballeros del Zodiaco, Mazinger Z y Los Súper Sónicos, tenían esos elementos y hay cierta relación con su obra. Después descubrí el trabajo de Tamayo, Rodolfo Morales, Nieto y del mismísimo Toledo y se vuelven referentes.
Mis influencias más fuertes, son los artistas con los que trabajé, por el acercamiento directo a sus procesos y a la composición de sus obras. También Miguel Cabrera, que vivió tres años en mi pueblo (Teococuilco de Marcos Pérez) y Tomás Sánchez, un cubano que es uno de los mejores paisajistas, todos ellos son parte, no podría decir que alguien en específico, sino que, tomé un poco de esto y de aquello.
-En el caso de tus esculturas, ¿Qué motivo impera para que muchos de los elementos utilizados en ellas, sean “desperdicios”?
Es resultado de integrar, conocer y experimentar con diferentes materiales que conozco de oficios. Desde pequeño tuve diferentes trabajos: Chalán de albañil; de carpintero; de herrero; de balconero, y decía “no mames” y renegaba; de haber sabido que todo esto me serviría para lo que la vida me tenía preparada, habría profundizado más. Gracias a ello, pude lidiar con todos los elementos que utilizo en mi obra. Uso mucho material reciclado de mi taller de carpintería, porque en conjunto generan un lenguaje visual y le da otra oportunidad a la materia.

Eso siempre lo consideré, cuando no había lana para material para una escultura chingona, entonces iba a los talleres a recolectar todo lo que podía y los comenzaba a ensamblar. Lo mismo sucedió en la plástica y la restauración, gracias a ello, conocí todos los ingredientes que se utilizan en la cocina plástica, desde la utilización del blanco de España, la cola de conejo, el óleo, el encausto, el temple, la baba de nopal, la misma tierra utilizarla como textura, o sea, diferentes procesos matéricos que utilizo, porque sé que funcionan.
-Existen un par de elementos que destacan en tu obra, los colibríes y los cráneos, lo cual, desde mi apreciación, habla de la libertad y autonomía que te rigen.
Es parte de lo espiritual, lo ancestral y lo paternal. Cuando nací, un colibrí nos visitó y me casaron con ese misticismo y con la idea de que soy uno. Al inicio no lo acepté por el bullying, porque es un animal pequeño y soy pequeño por naturaleza, de hecho, me olvidé de esa idea. Hace unos años, me visitó un corredor de arte y nos tomamos unas cervezas y al ver uno de mis cuadros, me dijo: ¡Ese colibrí está de poca madre! Y yo pensé que ya estaba tomado, porque no había tal, pero volteó mi cuadro y sí, ¡ahí estaba, nació inconscientemente, mi instinto manifestó, no fue planeado!

El colibrí dentro del ecosistema es uno de los animales más importantes, es la única ave que puede volar en las diferente. Un historiador me di otra del colibrí y es ahí donde despierta esa conexión, me encantó la definición de pequeño relámpago, soy privilegiado por ser considerado un colibrí, por eso se vuelve parte de un elemento esencial en mi obra,
Respecto a los cráneos, es un tema muy místico. Una persona me habló sobre los 12 cráneos de cristal que representan la sabiduría, el conocimiento, etc. y de cómo están hechos de un material que no que hoy en día no se podría pulir con la tecnología, es ahí donde comienza la curiosidad de investigar, porque no es solo un cráneo, para los seres humanos, representa nuestro caso, es la armadura que protege todo este conocimiento; es el último hueso del ser humano en deteriorarse y es ahí donde queda registrada toda la información.

Leave A Comment